El cáñamo para la eficiencia energética

Este reportaje sobre el cáñamo nos servirá de introducción para otros donde desarrollaremos distintas formas de aplicar el cáñamo en la construcción, como las mantas aislantes o los ladrillos de cáñamo.

Cuanto mejor aisladas estén las viviendas, mayor ahorro energético lograremos. Ya se están usando soluciones aislantes que pueden sustituir a otros tóxicos e irritantes, mediante recursos renovables verdes y evitan el derroche energético. El aislamiento es un factor clave dentro de una vivienda, es mucho más importante que la fuente de calor del hogar, que al final es una solución a un problema no resuelto.

Tal y como está el panorama actual, derrochar energía no va a estar permitido, así que vamos a tener que hacer una transformación radical en nuestras viviendas. Se estima que para el 2020 los edificios deben tener una demanda casi “Nula” de energía. Pero, ¿qué alternativas sostenibles tenemos para llegar a este objetivo?

El cáñamo como fuente de materia prima para bioconstrucción tiene múltiples funciones y en concreto da muy buen resultado como aplicación aislante contra frío y calor. Con él se pueden elaborar gran cantidad de productos; alimenticios, para la producción textil, la industria del papel, artículos cosméticos o biocombustible. Dentro del campo de la construcción también tiene muchas aplicaciones como los “composites”, con los que se podrían fabricar innumerables piezas constructivas como vigas, ventanas, suelos, muebles, también morteros aligerados y mantas aislantes.

Las maravillas del cáñamo

Es complicado encontrar materiales que sean realmente sostenibles si analizamos su proceso de generación, el comportamiento durante su vida útil y su reintegración en el ecosistema. Sin embargo, el cáñamo por su gran productividad y versatilidad de usos, es un modelo perfecto de sostenibilidad rural. Las cualidades de la fibra de cáñamo justifican su uso como contribución real al ahorro energético y la mejora de calidad de vida.

En cuanto a sus las características del cultivo, es tan rápido que en 120 días ya está proporcionándonos fibra. Como la planta ensombrece el suelo, no posee competencia, por lo que los resultados de producción de fibra son mayores, pero además deja preparado el suelo al usarse en cultivos de barbecho.

Se estima que el cáñamo produce casi 3 veces más fibra por hectárea que el algodón y 6 veces más que el lino. Al no requerir productos químicos obtenemos un material libre de sustancias tóxicas, que puedan dañar la salud. También posee cierto nivel de regulación de humedad, por ser altamente poroso. Como es una fibra, con bastante lignina y sin constitución proteica, los insectos y otros pequeños invertebrados no presentan una amenaza. Es una de las fibras más estable y duradera.

Desde el IDAE, Instituto para la diversificación y ahorro de la energía, podemos tener una idea del ahorro energético que pueden suponer las mejoras en edificios. Una fachada que mejora su aislamiento en un 70% reduce el uso de calefacción en un 35%, pasando de un gasto de 895 euros anuales a 585 euros, lo que supone un ahorro de 310 euros.

El cáñamo como aislante es un material de muy baja conductividad térmica. Su valor aislante es de 0,040 W/(m*K), y varios institutos de experimentación de materiales han contrastado su eficiencia en el ahorro de energía y por tanto de dinero. Es capaz de reducir los consumos de calefacción hasta en un 40%.

Países donde ya se usa esta tecnología

Uno de los países que más viviendas ha aislado en el mundo usando mantas de fibras ha sido Alemania. También en Canadá, Reino Unido o Francia está presente el cáñamo de forma significativa. Hay una fuerte conciencia medioambiental y apoyan la producción de este producto limpio y ecológico.

En España este material a vuelto a resurgir y aunque todavía su uso no está muy extendido, ya podemos encontrar brotes como la Sociedad Cooperativa Alsativa, de momento centrados en el desarrollo de productos de plástico de cáñamo, material 100% biodegradable. Especializada en aislantes ecológicos, Aisleco que distribuye mantas de cáñamo de la marca alemana Thermo-Hanf. Muy centrada en protección medioambiental, Isolana nos presenta el cáñamo dentro de su catálogo de aislantes ecológicos. O la empresa Cannabric, con una gran variedad de productos obtenidos del cañamo, entre los que destacan sus ladrillos con báse de cañamo. Bioklima Nature también trabaja con el cañamo como uno más de sus aislantes de fibra natural.

Sus distintas aplicaciones constructivas

El excedente después de separar la fibra, la madera, puede dedicarse a mortero aligerado para hacer muros o ladrillos, podemos incorporarlo como abono, producir pelets para calefacción y obtener energía por el proceso pirolítico.

La pirolisis o combustión a baja temperatura en ausencia de oxígeno de la materia vegetal, genera biocarbón y almacena CO2. El biocarbón obtenido es buenísimo para el suelo. Por ello y para cerrar el ciclo del material de forma sostenible, debe ser invertida parte de esa energía en la recuperación ecológica, o lo que es lo mismo, en mejorar la capacidad productiva de los suelos y el ecosistema.

De este modo las mismas casas de cáñamo y sus biomateriales, podrían ser transformadas por pirolisis de nuevo en energía, todo es reciclable y todo es energía en potencia, pero eso sí, manteniendo los niveles de limpieza de los procesos productivos y diversificando los usos del suelo con las rotaciones de cultivos.

Si nos imaginamos la siembra de cáñamo a escala nacional, esta formaría parte de la rotación de cultivos y fomentaría la repoblación de las zonas rurales. Ante la falta de producción de recursos energéticos naturales, de esos grandes sumideros de recursos en los que se han convertido las ciudades, las zonas rurales formarían esas “células de contención” de las que nos hablaba o.j.t.a.t. En este caso provisionando a las ciudades de materiales limpios y ecológicos. Los métodos de construcción sostenibles se introducirían en las zonas urbanas, como soñábamos en el Bam. El cáñamo es un ingrediente perfecto para reformar las viviendas y que tiendan a esa demanda energética  casi nula.

Fuentes
Cannabis magazine

Imágenes:
Cannabric
Thermo Hanf
Las provincias, Alberto Aragón