Lloyd Alter y su predilección por lo modular

Lloyd Alter es un arquitecto y profesor universitario de diseño sostenible que un día se dio cuenta del gran gasto que suponía la construcción con medios tradicionales, y la cantidad de gente que hacía falta para construir un edificio. De ahí su pasión por la construcción prefabricada sostenible. Empezó escribiendo de vez en cuando para Treehugger, y finalmente pasó a ser manager editor del portal. Además publica en Inhabitat y en Huffingtonpost.

Una de sus ideas principales es que para vivir una vida sostenible no es necesario comprar dispositivos de ahorro ni placas solares. Lo importante es cambiar la manera en la que te mueves por el mundo. Afirma que el coche se ha convertido en el medio de transporte por excelencia y es el motivo de que las ciudades se diseñen y urbanicen de la manera de cierta manera, y también son el motivo por el que se construyen grandes infraestructuras de conexión entre ciudades. En entrevistas expone como, en países como Canadá, hay cuatro plazas de aparcamiento por habitante, lo que significa una superficie de 48m2 de asfalto reservada para vehículos por habitante, que no se utiliza con otro fin como por ejemplo ajardinamiento, producción de alimentos o otros fines mas sostenibles. Su conclusión: Nada de coches, ni siquiera eléctricos. Esto le plantea a este arquitecto como solución la migración de vuelta desde los suburbios a las ciudades: casas mas pequeñas, con menos cosas. Aquí es dónde entra la arquitectura modular prefabricada sostenible.

La construcción modular es el tema principal de muchas de las entradas que firma en Treehugger, siendo esta sección del portal de su autoría casi exclusiva. Entradas cómo en las que plantea la idoneidad de los contenedores marítimos en casas de arquitectura de catástrofe, introduciendo puntos de vista muy interesantes como la gran movilidad que proporcionan (con barco, tren o camión) pero la desventaja de unas medidas estándar insuficientes para una sola vivienda.

Por otro lado, Ester hace unos meses ya enlazaba a una entrada de Lloyd en el que se planteaba lo molesto que estaban algunas uniones de profesionales que denunciaban la construcción de módulos prefabricados en fábricas en Nueva York en los que no intervenían fontaneros ni otros operarios cualificados.

Pero este arquitecto no sólo pone los ojos en territorio Estadounidense y en Canadá, sino que tiene una especial fijación con Europa. Incluso ha reseñado la casa APH80 del estudio de arquitectura español ABATON. En esta reseña a Lloyd sólo parece molestarle que el tejado no disponga de volado, unos de los motivos que, junto a las fachadas de vidrio, en su momento le alejó de su predilección por la arquitectura moderna. Otra vivienda prefabricada, en este caso cómo segunda residencia, en Cedeira, Galicia, de la firma de arquitectos MYCC, también ha sido objeto de uno de sus posts. De ésta admira su diseño, aunque es crítico con el planteamiento de la segunda vivienda, y el uso de vehículo para llegar a ésta, así cómo con lo desproporcionado de su tamaño.

Hace poco que he descubierto a este Arquitecto y editor jefe de Treehugger, pero sin duda su capacidad autocrítica hacia el sector en el que trabaja, el de la sostenibilidad, hace sus artículos muy interesantes. Blogs en los que renders impresionantes son el material con el que se escriben los artículos hay muchos y de otros aleccionadores también, pero críticos no tantos. “La sociedad liberal se paralizará si deja de ser autocrítica”, decía Octavio Paz. De la misma manera, creo que la construcción y modo de vida sostenible se paralizará si deja de ser autocrítico. En mimbrea, se busca un ecohabitante interesado en la sostenibilidad pero con capacidad crítica. Lloyd Alter, lo es.

Imagen: Copyright Inhabitat.com y Lloyd Alter