Materiales de rápida renovación para la construcción

Hemos traducido y adaptado este informe de la revista canadiense SABMag de diseño sostenible, muy afín a nuestra forma de pensar, para analizar los materiales de rápida renovación (MRR) que tenemos a nuestro alcance. En realidad casi todos los materiales son renovables en un periodo de tiempo más o menos largo, pero sólo podemos considerar “sostenibles” aquéllos que pueden regenerarse antes del final de la vida útil del producto del que forman parte.

Uno de los principales objetivos del diseño sostenible es la transformación del proceso lineal en la industria de la construcción a un proceso cíclico en que los materiales y los productos puedan ser recuperados, reciclados y reutilizados. Ya estamos familiarizados con el reciclaje de materiales como el acero, el aluminio y algunos plásticos que puede reducir o incluso eliminar el consumo de nuevas materias primas, pero no hay que olvidar que el reciclaje conlleva un gasto energético y la emisión de gases contaminantes.

Existe, sin embargo, una serie de materiales y productos desarrollados a partir de recursos renovables, siendo el más conocido la madera sosteniblemente gestionada. El objetivo es generar productos cuya esperanza de vida sea mayor que los ciclos de cosecha de la mayoría de las especies arbóreas. De esta forma se mantiene un desarrollo sostenible evitando la merma de los recursos naturales.

Por este motivo, LEED y otros sistemas de certificación sostenible reconocen los beneficios de utilizar productos derivados de “materiales de rápida renovación” en estas aplicaciones. En este contexto LEED define los MRR como materiales que puedan renovarse en 10 años.

Los MRR pueden extraerse de residuos agrícolas, de plantas auto-regenerables o de plantaciones responsablemente gestionadas. De esta forma se fomenta la biodiversidad proporcionando ciclos de cosecha razonables que ayudan a sostener las economías y comunidades locales.

Además de las propiedades y aplicaciones constructivas de los distintos materiales, en este análisis se tendrá también en cuenta la presencia o no de compuestos orgánicos volátiles (COV) por su posibilidad de ser tóxicos o inflamables.

Estos son algunos de los materiales de rápida renovación:

  • Agrofibras: Es un recurso derivado de los residuos o sobrantes de las cosechas agrícolas. Después de extraer las semillas, la paja se transforma en un producto útil para la construcción. A través de un proceso de compresión, ciertos cultivos como el trigo, el cáñamo o el lino se transforman en paneles de construcción. La paja se mantiene unida al comprimirse a altas temperaturas, lo que deriva en productos libres de adhesivos químicos. Materiales fácilmente disponibles como el trigo y el cáñamo son muy conocidos por su utilización en la construcción con paja. Los paneles fabricados a partir del trigo tienen una mayor resistencia que los de yeso, un buen aislamiento acústico y resistencia al fuego y al moho. Otras aplicaciones son los paneles estructurales que sustituyen los tableros de partículas utilizados en mobiliario y puertas. Además de ofrecer una mayor resistencia, no contienen compuestos orgánicos volátiles.

  • Cáñamo: Tiene múltiples usos por su resistencia superior a la de otras agrofibras, incluída la madera. Estas plantas pueden crecer hasta 5 metros en una estación proporcionando un alto rendimiento por hectárea. En cuanto al aprovechamiento energético, tiene más potencial como producto de biomasa que la caña de azúcar y el maíz y puede ser utilizado en la fabricación de algunos plásticos. Algunas aplicaciones in-situ son la construcción con fardos de paja o su combinación con cal para enlucidos y solados de hormigón. El aceite de sus semillas ofrece una impermeabilización natural a la madera de interiores.
  • Linaza (semillas de lino): Convertido en linóleo, sirve para fabricar recubrimientos de suelos a partir de una combinación de aceite de linaza, resinas extraídas del pino, harina de madera, piedra caliza y pigmentos naturales. El linóleo es mucho más duradero que otros productos con base de aceite con 20 años de esperanza de vida. Es biodegradable y no libera toxinas perjudiciales.
  • Álamo: Es uno de los árboles de más rápido crecimiento, por lo que puede ser considerado un MRR. Se cultiva en plantaciones forestales y su uso más común es la fibra de madera para tableros de virutas orientadas o núcleos de madera contrachapada. El álamo también se utiliza en acabados y molduras por su suave textura.
  • Soja: Se utiliza como sistema de aislamiento de espuma proyectada (poliuretano ecológico) formado por aceite de soja y plástico reciclado. El aceite de soja también es un componente importante en pinturas con base de aceite, cemento pigmentado no tóxico y sellantes de madera.

  • Girasol: La cáscara de su semilla ha sido un material de desecho hasta hace poco. Ahora se están transformando en paneles que pueden utilizarse como núcleo para puertas contra incendios, paneles decorativos, tarimas y armarios. No utiliza disolventes contaminantes y tiene propiedades similares a la madera.
  • Coco: Sus fibras pueden convertirse en madera contrachapada para acabados. Las palmeras producen estos frutos hasta los 80 años. Llegada esta edad, se sacrifican para dar cabida a nuevas plantas. La cáscara de coco se está utilizando para fabricar mallas de soporte para paneles decorativos pulidos a mano con acabados naturales.
  • Caucho: Se pueden revestir suelos con una combinación de caucho y savia extraída de árboles tropicales sin dañar la planta. También se puede utilizar caucho sintético y reciclado, más duradero que el material original. De todas formas, ambos productos son adecuados para superficies de uso intensivo como instalaciones deportivas. Los viejos suelos de caucho pueden reciclarse y readaptarse para otros usos.
  • Corcho: La corteza del alcornoque, cuando alcanza la madurez a los 25-30 años, puede aprovecharse como revestimiento de suelos. Una vez llegada esta edad, el corcho se puede extraer cada 9 años. El alcornoque proviene de Portugal y el norte de África y la recolección de corcho está considerada como altamente sostenible. Como material de revestimiento para suelos, el corcho no transmite tanto ruido como otros acabados más duros y sus propiedades lo convierten en una cómoda y cálida superficie para caminar. Para mejorar su durabilidad es necesario darle un acabado superficial y, aunque el material en su estado natural tiene pocas emisiones de COV, los aditivos aplicados pueden ser contaminantes.

  • Bambú: Considerado por muchos como la mejor planta para suelos duraderos, el bambú es de origen asiático. Es una gramínea de rápido crecimiento que madura en unos 6 años y se puede cosechar sin dañar o destruir la planta.
    El bambú es generalmente más duro que la madera, un hecho que puede resultar en una mayor resistencia al rayado y a la transmisión de ruido. En la escala internacional de dureza para maderas (escala Janka), el bambú oscila entre 1100 y 3500. Como referencia, el roble rojo ronda los 1500. La dureza del bambú puede reducirse mediante un proceso de carbonización en que el material es calentado a altas temperaturas ablandándolo y dándole un color ámbar.
  • Lana: Además de alfombrados de larga duración, las fibras de lana también pueden proporcionar un aislamiento térmico de gran resistencia. La lana se enlaza utilizando un 12% de adhesivo de poliéster que no supone riesgos para la salud. No confundirla con el aislamiento de “lana de roca”, tejida a partir de escorias de alto horno y otros materiales similares a la roca.
  • Algodón: El algodón virgen mezclado con un 85% de fibra de algodón reciclado de tejidos denim puede utilizarse como aislamiento acústico. Se mezcla con boro, un mineral natural con pocos COV, que le proporciona una acústica superior a la fibra de vidrio y no provoca irritaciones en la piel durante su aplicación. Sin embargo, el algodón es combustible y requiere la adición de productos químicos retardantes.

En resumen, los materiales rápidamente renovables, especialmente cuando se utilizan como sustitutos de productos no renovables, nos ofrecen una alternativa para reducir el agotamiento de los recursos y la huella de carbono de los edificios. La mayoría son bajos en COV o directamente no contienen ninguno, por lo que también mejoran la calidad ambiental.

Estos materiales también contribuyen a la diversificación de la economía sostenible permitiendo que las especies autóctonas de cada localidad puedan ser cultivadas y procesadas para un uso responsable.

Fuente:
SABMag

Imágenes:
Nat Julien
BioBased
Júlio Gaspar Reis
Edgar Pierce

Comentarios - 15

  1. Excelente artículo/traducción, sólo por matizar:
    -El Alcornoque no proviene sólo de Portugal y el Norte de África, esta muy extendido por el Mediterráneo Occidental: http://fichas.infojardin.com/arboles/quercus-suber-alcornoque.htm
    http://es.wikipedia.org/wiki/Quercus_suber
    -El Álamo y el OSB, si en el artículo tienes en cuenta la presencia o no de COV’s, de ser así no lo indicas en el OSB que de no ser E0 (poco frecuente, en España) utiliza formaldehido (en fase de sustitución), material considerado cancerígeno http://www.cancer.gov/espanol/recursos/hojas-informativas/riesgo-causas/formaldehido
    – La lana, se trata tambien -en ocasiones con sales de borax- y no siempre es necesaria su mezcla con poliéster.
    Sólo reseño esta información de los materiales que conozco,
    Salud

  2. disculpa quisiera saber los datos de esta pagina, cuando se publica y por quien, para poder citarla en una investigación ya que tome información del documento materiales de rápida renovación si me pudieras ayudar me urge

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