Nueva generación de huertos domésticos para la ciudad

Si cada familia o comunidad se lanza a la acción con propuestas sostenibles para su entorno inmediato, por pequeñas que sean, con la suma de todas las actuaciones generaremos un impacto mucho más positivo. Ésta es la esencia de Windowfarms, un proyecto social y medioambiental que, en base a la disposición de huertas inteligentes en el interior de los edificios, pretende generar ciudades mucho más sostenibles.

Con este nuevo sistema de jardines verticales e hidropónicos, cada ciudadano puede cultivar su propia comida en la ventana de su casa u oficina. Con el primer sistema de prueba se produjeron en pleno invierno, y a pesar de la poca luz, 25 plantas y se pudo preparar una ensalada por semana.

Hasta ahora las Windowfarms se fabricaban con botellas de agua utilizando métodos y herramientas caseros como los que se muestran en su web. La experiencia de fabricarlo por ti mismo es divertida y gratificante pero lleva bastante tiempo. Para hacer crecer tus propios alimentos de forma más fácil y accesible, su fundadora Britta Riley invitó a diseñadores industriales e ingenieros a diseñar un sistema atractivo y fácil de usar con materiales ecológicos reciclados.

El éxito del proyecto es un claro indicador de que cada vez más personas se preocupan por generar el mínimo impacto medioambiental. El autoconsumo en la producción de alimentos puede ser muy eficaz: si se llega a un número importante de usuarios, podremos reducir considerablemente la huella de carbono generada por la industria alimentaria. De esta forma realizaremos una aportación activa al medio ambiente. Otra ventaja es que la población con menos recursos vería mejorada su alimentación frente a la comida procesada y envasada a que estamos acostumbrados o los vegetales que pierden sus propiedades a lo largo de todo el proceso industrial.

Este sistema resulta muy interesante porque, aparte de incentivar una arquitectura que incorpore estas innovaciones desde el inicio de los proyectos, es una forma de conseguir que los habitantes de la ciudad se involucren en el proceso de reconstruir la ciudad hacia un modelo más sostenible. De esta manera, se acercaría la sostenibilidad a las personas, para hacerlas participes de un nuevo concepto de vivienda basado en nuevas formas de vivir.

Fuentes:
Plataforma Arquitectura
Windowfarms
Food+Tech Connect