Pellets, una energía económica y sostenible en crecimiento

La industria de los pellets está cobrando importancia en varias naciones. Russky Biougol, una gran empresa rusa con actividades diversificadas en el ámbito de la silvicultura, está considerando la construcción de hasta nueve plantas para la producción de pellets en la región de Moscú. La producción futura de las plantas será suministrada a las centrales eléctricas de la UE y al mercado interno. También a la industria canadiense de pellets se le plantea la oportunidad de  convertirse en un importante proveedor de combustible renovable para los productores de energía canadienses.

Los pellets son un tipo de combustible granulado alargado a base de madera. Se fabrica generalmente mediante prensado de deshechos vegetales como el serrín. La propia lignina hace de aglomerante, no necesitando ni pegamento ni ninguna otra sustancia más que la misma madera. Al aprovechar los desperdicios de podas, talas o de carpinterías, no es necesaria la tala de árboles.

En las estufas o calderas, la entrada de aire debe ser constante y su mayor consumo de aire hace que sea necesaria más ventilación en la estancia, que con otros sistemas. Aun produciéndose combustión, la producción de sustancias tóxicas es mucho más baja que en el caso de combustibles fósiles derivados del petróleo o el carbón. En comparación con la estufa de leña, que se regula ahogándola, se produce mucho menos monóxido de carbono y es más seguro. La emisión de CO2 está equilibrada con la absorbida por el árbol de la atmósfera. Se generan cenizas, pero éstas son de origen vegetal y no tóxicas, pudiéndose aprovechar como abono o suplemento mineral para animales.

Según un informe publicado por FutureMetrics LLC, se espera que el precio del gas natural sea superior al del combustible de pellets de madera en los próximos de tres a ocho años. Esto se debe a la creciente demanda mundial  de gas natural en los sectores del transporte y de la energía y a otros factores del mercado. En cambio, los pellets de madera, si se comercializan a nivel nacional (la exportación no sería tan rentable por ahora), generan más beneficios. El IDAE, Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, también recomienda el uso de las estufas y calderas de biomasa, como método de ahorro energético.

Fuentes:
NewsSoliclima

Imagen:
Equipos de Reciclaje y Biomasa S.L.